Tiempo al tiempo
abril 27, 2010
Hace días que no puedo hacer otra cosa que estar pegado a un monitor, las cosas más sencillas se convierten en las cosas más complicadas, me he convertido en un completo inútil, las ideas pasan como cuando soplas el polvo acumulado en un objeto y observas como éste se esparce por el aire ; es común que existan tres momentos durante el día en los cuales no piense en ti, cuando como, cuando duermo y cuando vuelvo a comer. No obstante, te culpo de mi amnesia, te culpo de que hayas entrando a mi vida y cual ladrón te robes mis palabras, mis ideas, mis acciones, mi tiempo. Se que lo único que puedo ganar con decírtelo, a parte de que lo sepas, es la humillación, la humillación de ser un cretino que no deja de pensar en ti, que transforma el momento para poder escuchar tu voz, y que a la vez conspira para estar cerca de ti. Me declaro culpable de renegar por no poder estar contigo, de insistir, de soñar en que te puedes convertir en mi mañana, que puedo hacer, tu compañía es placentera, más de 50 horas solo esperando un chasquillo, una voz.
Tiempo al tiempo diría Fito Páez, no sabes lo que me cuesta decidirlo, soy preso de las manecillas, preso de mi propio hoy.
La vida desde el sofá
abril 2, 2010
Creo enormemente en los deseos despojados de la almohada, las miradas detrás de los sueños siempre ocultan una verda itinerante, qué conforme pasa el tiempo se asemeja a la realidad. Paso todo el tiempo trantando de cuadrar las ideas, que de alguna manera de desvanecen cuando las llevo al papel. No soy el típico idiota que se conforma con pensarlas. La vida detrás del sofá, refleja la vida absurda, pero exagerada, sutil , pero desmesurada, elegante, pero atrofiada; como ir al mar y simplemente no querer mojarse los pies.
-Ser aviador, y ha de ser terrible ser esposa de un aviador, con lo nerviosa que soy no podría vivir tranquila…- dijo, y agregó dirigiéndose a Patricia-: ¿No cree usted?
- No crea usted, a todo nos acostumbramos – respondió Patricia sonriendo ( “El Rey Criollo”, Parménides García)
Tendremos que acostumbrarnos a vivir en el riesgo de la incertidumbre, mirando desde el sofá
